Se nos ha hecho un poco tarde para relatar una de las más interesantes visitas que hemos hecho: una velada en el mejor club swinger del mundo, el ya mítico Fun4Two.
Aprovechamos un puente de los que pasaron para hacer un viaje de seis días a Amsterdam, que de por sí es una ciudad maravillosa. La arquitectura, los canales, la gente, las flores... y desde luego, los bares y coffeshops. Habíamos reservado un coche para la mañana del sábado, con el fin de llegar más fácilmente al Fun4Two, pero salimos con tiempo para hacer algo de turismo. En menos de dos horas llegamos a Rotterdam y la recorrimos a vuelo de pájaro. Y como nos quedaba tiempo, pues decidimos pasar por Gouda, que está a menos de 15 minutos del club. Después de hacer un corto recorrido caminando por el centro del pueblo, tomamos el coche para llegar al Fun4Two. Está junto a la carretera; basta con tomar la salida correcta y tras una rotonda se entra con disimulo a lo que podría ser una casa de campo normal y corriente.
Eran las nueve, y aunque parece una hora temprana, ya estaba el sitio bastante concurrido. Es recomendable reservar con una o dos semanas de antelación, porque el club se llena bastante, sobre todo los sábados. Se supone que sólo pueden entrar socios al Fun4Two, así que es necesario afiliarse si es la primera visita, lo cual cuesta más dinero que la entrada normal.
Además, hay que rellenar un impreso con los datos, el cual conviene llevar de antemano para evitar esperas. Para una pareja novata como nosotros la tarifa fue de 125€, que incluye el uso de todas las instalaciones, cena, barra libre y la tarjeta de socios, que nos dieron a los pocos minutos. Las tarifas varían según el día.
El siguiente paso es dejar las cosas que sobran en la taquilla. Y aquí no es como en otros clubes de intercambio que conocemos, donde esas zonas parecen un gimnasio, frías y sin encanto. Para nada. La decoración está muy bien cuidada y cada detalle deja entrever que es un sitio especial.
Luego hicimos un pequeño tour para conocer el lugar (vale la pena echar un vistazo a las fotos de su web). El club está dividido en varias zonas: un salón de entrada con sofás y cortinas, la pista de baile en donde están las mesas y la barra, un comedor buffet, el pequeño Barrio Rojo, una zona de 'juegos', el jacuzzi con otra barra adicional, y la zona Tantra. Fuera del recinto hay también una piscina para el verano, un jardín y un par de casas que se pueden alquilar por noches.
La pista de baile estaba llena cuando entramos, así que pasamos directo al buffet.
Esa zona es estrecha y con poco sitio disponible, lo cual hace obligatorio que tengas que compartir mesa con alguien, lo cual es un buen truco para ir conociendo gente. Nos sentamos con una pareja de Bélgica que hablaba un inglés regular. La chica había vivido en España y tenido un novio español, así que chapuceaba el idioma. La comida estuvo muy bien, pese a la estrechez de las mesas, y una vez terminamos bajamos a la pista de baile a buscar una copa.
Una de las reglas del Fun4Two es que a cierta hora suena un tema especial, que invita a las parejas a cambiarse de vestimentas y quedarse en ropa interior. Take your clothes off, dice la cancioncita.
Al cabo de una hora ya no quedaba nadie vestido en el local, donde habíamos más de cien parejas merodeando. Ingleses, franceses, belgas, holandeses, alemanes, todos dentro de una media de edad que rondaba los 40, y para todos los gustos. No vimos extremos de obesidad o fealdad, y tal vez sea cierto lo que nos contaba una pareja: cuando vas allí la primera vez no hay problema, pero si les resultas desagradable, te envían una carta a tu domicilio pidiéndote que no regreses. Duro, pero cortés.
El caso es que ya habíamos visto unas cuantas parejas muy a nuestro gusto, especialmente una de nuestra edad que destacaba bastante en la pista de baile: él muy alto y esbelto, ella rubia y de buenas curvas. Estuvimos junto a ellos un buen rato pero no parecieron dar señales de interesarse. Eso nos desanimó un poco, y nos fuimos con otra copa a recorrer de nuevo el lugar, que ya estaba bastante animado.
El jacuzzi estaba lleno, y las salas de juego también, especialmente una dedicada al voyerismo. El Barrio Rojo, una imitación de esa zona de Amsterdam, era curioseado por muchas parejas que miraban con atención la decoración del lugar y las 'casas', cada una con implementos especiales para disfrutar de forma diferente.
Una escalera empinada nos condujo a un altillo oscuro y estrecho, donde muchas personas estaban pasando un buen rato, según se podía escuchar por los gemidos y jadeos. En un sofá aledaño vimos a la pareja que tanto nos había gustado. Ella estaba acostada mientras él se dedicaba a acariciarla con la lengua entre las piernas. Nos sentamos a su lado, con la intención de atraer su atención, y al poco rato lo logramos. Tuvimos una buena sesión de sexo entre los cuatro en aquel sofá, en medio de la penumbra y soportando mucho calor, hasta que tomamos la decisión de cambiar de lugar. Bajamos a refrescarnos con unas copas y a conocernos un poco. Nos sorprendió saber que era su primera vez, no sólo en el lugar sino en el ambiente swinger: habíamos topado con unos novatos belgas muy decididos. Ambos estaban un poco callados, tal vez nerviosos por lo que había sucedido. No obstante, no pusieron reparos cuando propusimos ir a la zona tántrica.
Ese fue definitivamente nuestro espacio favorito del Fun4Two. Una habitación aislada y decorada al estilo oriental, con cojines, colchones, cortinas, música chill out y crema para masajes. Nos recostamos allí y dejamos que el ambiente hiciera su magia. Estuvimos deleitándonos tanto rato que no nos dimos cuenta de que ya era tarde. A las cuatro, el club cierra sus puertas, y lo anuncian con tiempo para que cada uno vaya terminando sus deberes. Compartimos una ducha y ya vestidos nos tomamos un vaso de agua antes de despedirnos, mientras intercambiábamos datos para poder retomar el contacto después de esa noche de placer. Hemos hablado con ellos recientemente y esperamos tenerlos en Madrid en octubre...
Hay quienes recomiendan quedarse una noche en Rotterdam, que está a 10 minutos en coche para evitar el recorrido hasta Amsterdam. A nosotros el regreso se nos hizo corto pese al cansancio, pues estuvimos una hora larga rememorando detalles de la velada.
Para hacerse una mejor idea de lo que es el Fun4Two, aconsejamos echar un vistazo a los videos que tienen colgados en su página web. Se pueden descargar para ver con calma. A nosotros nos gustó mucho el de Playboy, pues vimos que en él participó gente real (a algunos los hemos visto en páginas de contactos).
Definitivamente es el mejor sitio al que hemos acudido, no sólo por el buen rato que pasamos allí, sino por la atención recibida, la calidad de los detalles, lo cuidado de la estética y la variedad de sitios para jugar en su interior. Lástima que esté tan lejos, pero siempre es una excusa
más para visitar un país tan maravilloso como Holanda, símbolo reciente de tantas libertades.
Fun4Two
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2 amigos horizontales:
¡Ay! Justo este fin de semana estaré muy cerca de Fun4Two... pero sin Julia, de modo que no tiene gracia!
Parece un sitio muy interesante por lo que contáis. A mi, personalmente, me encantó el momento "Take your clothes off", que se echa tanto de menos en los clubes de Madrid, a ver si se aplican el cuento.
Buen viaje a Cap y no os perdáis la fiesta de la espuma del Glamour (Le Mousse).
Un beso, Ami
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