Aunque hace algunos años estaban relegadas a un ambiente escondido y poco interesante, las fiestas de nochevieja para parejas swinger cada vez son más prometedoras. Ahora se pueden encontrar muchas y para todos los gustos. Estas son algunas de las opciones que más nos han gustado, entre las invitaciones que hemos recibido.
Nos envían una interesante propuesta para la fiesta de fin de año de Republic of Swingland en Barcelona. La "primera comunidad de lujo para verdaderos swingers" organiza una celebración por todo lo alto con una temática muy erótica: los cuentos de las mil y una noches.
Republic of Swingland es un exclusivo grupo de parejas donde predominan el lujo y el buen gusto. Creo que si estuviéramos en Barcelona, y quisiéramos empezar el año envueltos en seducción y erotismo, no dudaríamos en asistir a su deliciosa velada de nochevieja.
En nuestra ciudad, hay dos celebraciones swinger para la última noche del año que nos han llamado la atención. Vemos que estará concurrida la fiesta en Fusión Vip, donde sabemos que asistirán algunas parejas interesantes que conocemos.
También, y de forma un poco más privada, sabemos que habrá una fiesta en un loft de Madrid que aún no conocemos, donde se suelen reunir pequeños grupos de parejas swinger.
Aunque cualquiera de estas tres opciones nos llama mucho la atención, ya estamos invitados a una fiesta privada en el sur de la península, donde aún brilla algo de sol en estos oscuros días de invierno. La fiesta es para amigos verticales, pero vamos allí con una parejita desmelenada y divertida que promete hacer inolvidables las primeras noches de 2010.
Y como siempre, en pareja, en familia o entre Amigos Horizontales, ¡Felices fiestas para todos!
¿Una nochevieja swinger?
Un mueble especial
Ignorantes como somos de muchos temas de diseño y arquitectura, nos encontramos hace poco con la imagen de este chaise longe en una revista, y nos pareció bastante familiar.
No es cualquier mueble. Se trata del Chaise Longue LC4, diseñado por el famoso Le Corbusier, padre del Movimiento Moderno en la arquitectura europea del siglo XX. Con todo y lo reciente que parece su diseño, fue presentado hace 90 años, junto con una amplia colección de muebles, todos nombrados por las siglas del arquitecto suizo, más un número que las identifica.
Nada de esto sabíamos durante nuestro viaje a Noruega, cuando estuvimos visitando una pareja swinger que habíamos conocido en Madrid. Fue allí, en su casa de moderno diseño nórdico, donde nos encontramos con el LC4, y lo probamos de diferentes maneras, sin conocer nada de su ilustre diseñador, ni de sus famosos orígenes.
Su armazón cromado de acero tubular se curva de una forma deliciosa, y el cuero de la tapicería lo hace suave al contacto con la piel. Además, permite un interesante movimiento de balanceo, y múltiples posiciones a la hora de acoplarse con la pareja. Definitivamente, el mueble de diseño con más potencial erótico que conocemos.
Muy recomendado.
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Fin del verano, en Praga
Nos fuimos a Praga con los datos de una pareja, y la promesa de una cita para cenar el viernes. El contacto fue, como casi siempre, a través de SDC, pero no estábamos muy seguros del asunto, pues al hacer la búsqueda dentro de la página, encontramos pocos resultados. Menos de una decena de parejas registradas, y apenas unas dos o tres que estaban dentro de nuestros criterios de selección. Les escribimos a varios y sólo recibimos respuesta de una pareja, pero nos conformamos, pues se veían simpáticos, guapos y con experiencia (ya conocían Cap d'Agde, lo cual es toda una señal).
De todas formas, hicimos una búsqueda general en Google para ver cómo se movía el ambiente swinger en Praga. Lo primero que encontramos fue curioso: una serie de videos amateur que se realizan en un chalet rural, que es un local de intercambio. En la página de Swingersakce se pueden encontrar las imágenes y los videos, previo pago de una tarifa. Parejitas checas de todas las edades disfrutando de los placeres del sexo. Vimos algunos trozos de película por Megaporn y la verdad son interesantes. Pero no era eso lo que estábamos buscando.
Nos llamó la atención uno de los pocos locales que encontramos en internet, el Club Paradiso. Tenía buenas críticas y la página, sobria y sin excesos, está en inglés con algunas recomendaciones para los turistas. Tuvimos que enviar un email para pedir la dirección, y tomamos nota de los horarios por si nos apetecía ir el sábado.
Una vez en Praga, nos dedicamos al turismo, visitando los sitios más emblemáticos de la ciudad. En esas estábamos el viernes, aprovechando para hacer también algunas compras, cuando nos llegó al móvil un mensaje de la pareja con la que habíamos quedado: estaban cansados y querían mover la cita para el sábado. Habíamos quedado ya de antemano en un restaurante escogido por ellos, que resultó ser un local de comida argentina (lo cual nos hizo mucha gracia), pero lo dejamos estar para no complicarnos la vida. Confirmamos el sitio y la hora para el día siguiente y nos fuimos a beber y bailar a la discoteca más grande de Europa del este, Karlovy Lázně, junto al puente de Carlos. Cinco pisos de música con diferentes estilos y ambientes, mucha gente joven y atractiva, y marcha hasta las seis de la mañana.
El sábado, después de un día de mucho caminar, volvimos al apartamento para descansar un poco antes del encuentro. Pero, como se veía venir, la pareja nos había enviado otro mensaje cancelando la cita. Después de eso, no supimos más de ellos. Fue el momento de pasar al plan B: el club. Nos duchamos y vestimos para la ocasión. Como estaba alejado del centro, donde nos estábamos quedando, la opción más lógica era tomar un taxi. Sin embargo, en Praga el asunto de los taxis en la noche es un descontrol: te cobran lo que les apetece, casi nadie habla inglés, y suelen abusar del turista. En la página del club recomendaban un par de empresas, así que llamamos y en tres minutos teníamos el vehículo a las puertas de casa.
El trayecto fue de unos 10 o 15 minutos hacia el noreste, hasta llegar a una zona residencial. Bajamos por la calle correspondiente, pero en el número indicado el taxista se detuvo y nos dijo que no contraba la dirección. Mala cosa: una vía llena de casas sin ningún aviso, y habíamos olvidado traer el teléfono del club. Een un inglés bastante pobre, el joven conductor, de unos veintipocos, nos preguntó a dónde veníamos. Le dijimos que era un "club privado", y le pedimos que diera la vuelta y fuera lento para intentar buscar alguna señal en los portales de la calle, que estaba totalmente vacía y un poco oscura en algún tramo.
Encontramos el sitio: era una entrada de coches con una verja alrededor, todo cubierto, y sin ninguna señal de que ése fuera el club. Acto seguido, apareció un Audi detrás nuestro, con una pareja. El conductor se bajó, tocó un timbre que nos había pasado desapercibido, y dos minutos después abrieron la puerta. Preguntamos a quien abrió y sí era el sitio. Respiramos aliviados, porque ya estábamos pensando que habíamos perdido el viaje. Seguro que el muchacho del taxi se fue con su propina preguntándose que clase de sitio era ése.
Nos recibió Michael, quien junto con su pareja Petra son los dueños del local. La casa es amplia, decorada un poco al estilo de los locales antiguos, con mucho cuero y colores cálidos, alfombras y velas, pero con buen gusto en general. Dos enormes camareras, vestidas con ropas sexys y el nombre del local bordado en las minifaldas, atendían la barra. Los sofás estaban llenos de parejas de todas las edades, y apenas quedaba un sitio libre en la barra, donde nos sentamos a tomarnos el coctel de bienvenida después de hacer el recorrido guiado.
No sobra decir que nos sentimos bastante extranjeros, más morenos que el resto y sin una sola palabra de checo en el vocabulario. Sin embargo, los viajes nos han enseñado que un poco de inglés basta para muchos menesteres, y que el sexo es lenguaje universal. Gracias a eso y un poco de atrevimiento, pudimos disfrutar de una noche muy agradable en compañía de las parejas más guapas de la noche, entre los sillones de cuero del cinema.
Queda dentro de nuestras recomendaciones este agradable local de intercambio. Los dueños son amables y se nota que están acostumbrados a recibir turistas. El sitio responde a las expectativas y tiene todo lo necesario para pasar un buen rato, incluyendo preservativos y lubricantes en todas las habitaciones. Y se paga al final, con gusto, porque los precios están muy por debajo de lo acostumbrado en otros sitios.
De Praga, hay que decir que es una maravillosa ciudad, con edificios bellísimos, cerveza barata y un goulash excelente. Gente muy amable y muy buenos sitios para admirar. En general, recomendadísima para una escapada de fin de semana en pareja, con algo de picante.
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Cap d'Agde en video
La actriz porno francesa Mallory Moore hace un recorrido por varios locales de Cap d'Agde con algunos de sus compañeros de rodaje.
Primero visitan la discoteca Eros, en Port Nature 5, que suele estar concurrida sólo durante los fines de semana. Luego van de compras a una de las tiendas eróticas de Heliopolis. Pasan a tomar algo al restaurante La Canne à Sucre, y van a bailar un poco a Casa Nueva (aunque siempre hay más movimiento en su vecino, el Melrose). Finalmente, concluyen su recorrido en el sauna Histories d'O, donde comienza el sexo, pero termina el video.
Trece minutos que son un tour por algunos sitios de esta famosa localidad francesa del naturismo y el libertinaje. Quienes no la conocen se pueden hacer una idea de lo que ocurre por allí (aunque cuerpos como los de estos actores sean algo escasos).
Lo hemos visto en el mejor blog para encontrar información sobre este sitio turístico, Cap d'Agde Liberal Sex.
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El reverso de las cosas
Pues a nosotros nos ha pasado lo contrario, que unos amigos horizontales se nos han vuelto verticales sin previo aviso...

Hicimos lo que se suele hacer: poner nuestras toallas cerca para intentar conocerlos. Fue bastante fácil, y al poco rato estábamos en el chiringuito más cercano tomando unas cervezas.
Más tarde, en nuestro apartamento de Port Nature, descorchamos unas botellas de vino blanco y hablamos bastante. Esa noche tuvimos un encuentro delicioso aunque sin intercambio completo. Al día siguiente, en nuestra última velada en Cap, repetimos con una cena en l'Extasia y otra noche de muchas bocas, lenguas y manos. Se notaba la buena química entre los cuatro.
Ya en Madrid, continuamos la comunicación vía messenger, intercambiando fotos del viaje y comentando detalles. Así estuvimos durante un año largo, hasta que por fin ellos decidieron venir a visitarnos en diciembre de 2008. Cinco días en nuestra casa, donde extrañamente no hubo ningún tipo de contacto sexual, (y no porque nosotros no quisiéramos). Pese a todo, pasamos unos días excelentes los cuatro, paseando, comiendo y bebiendo por toda la ciudad.
Una casa fabulosa, con una piscina estupenda donde nos bañamos desnudos día y noche. Una visita a una cala nudista en un paraje bellísimo y lleno de naturaleza. Muchas sangrías, risas y buen rollo. Pero de nuevo, nada de sexo.
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